
«El que no llora no mama»
Refranero español
Es de sobra conocido que el Eneatipo 4 está regido por la pasión de la Envidia, esa eterna sensación de que el césped es siempre más verde en el jardín del vecino y que lleva, inevitablemente, a una comparación constante con los demás. Pero… ¿cuál puede ser la fijación de este eneatipo?.
Óscar Ichazo llamaba a esta fijación “Ego-Melan” por su tendencia a la melancolía. Desde su perspectiva, la fijación de la melancolía se basa en la sensación de haber sido siempre criticado, o que la identidad central ha sido frecuentemente cuestionada, surgiendo de allí la idea de ser defectuoso, tan característica de esta personalidad.
Como consecuencia el ego 4 siente envidia de las vidas de los demás que parecen estar desprovistas de esta naturaleza defectuosa que ellos piensan que tienen, por lo que surge naturalmente la pregunta de: ¿por qué se me ha negado a mí una vida normal?
Claudio Naranjo, si bien en sus orígenes utilizaba también la melancolía como fijación del eneatipo 4, luego llegó a la conclusión de que éste era un rasgo que compartía con el Eneatipo 5, y que además se enmarcaba más en la esfera de las emociones que en el de la cognición, no pareciendo tener mucho que ver con la visión del mundo que tiene la persona.
Por este motivo y en contraposición a la Falsa Abundancia del Eneatipo 2, estableció la Falsa Carencia como el error cognitivo de este tipo. De manera que el núcleo de este carácter se basa sobre todo en centrarse en su sufrimiento como forma para obtener amor.
El individuo 4 se esfuerza por conseguir una atención “negativa” de los demás intensificando ese sufrimiento, es decir, amplificando el sentimiento y la expresión del mismo de una manera histriónica, a la vez que se esfuerza por atraer situaciones dolorosas, que se acaban convirtiendo en un dificultoso transitar por la vida.
Para Naranjo, el principal autoengaño del eneatipo 4 consiste en la exageración de la postura de víctima, el famoso “pobre de mí”, que va mano a mano con una actitud de exigencia, de queja y de reclamo.
Ser dependiente del otro o de sus cualidades les da, a las personas de este carácter profundamente emocional, la ilusión de que a través de la carencia podrán escapar de la tan temida separación. En su relación con los demás, se perciben inadecuados, culpables, y se pueden someter a relaciones de abuso y maltrato con tal de reconfirmar su posición de víctimas.
La principal idea loca que subyace tras esta fijación es que la capacidad de sufrimiento nos da mayor valor como personas. Su sufrimiento es más profundo y sus emociones son más intensas y especiales que las del resto, aunque los demás no logren verlo. Hay una creencia de que el sufrimiento les da derecho a que los demás les hagan caso y se ocupen de ellos, como si el dolor generase una obligación en los demás de darles lo que ellos no tienen y los demás sí.
Durán y Catalán prefieren utilizar como fijación para este tipo el término Compensación, como una búsqueda siempre insatisfecha de retribución, sostenida por la idea de que el mundo ha sido injusto con ellos. Eso les provoca rabia y les da derecho a esperar una compensación por lo mal que la vida les ha tratado.
Para H. A. Almaas, la fijación o ilusión especifica correspondiente al Eneatipo 4 es la de tener una Identidad Separada. Esto se traduce en una firme creencia de que nuestro “Self” (sí mismo) es algo separado del resto de la humanidad, independiente, diferente y único. Paralelamente, pese a su constante sensación de carencia y falla, los 4 se aferran a esta idea y se sientan orgullosos de ser originales, únicos e independientes, pudiendo volverse obsesivos con ser diferentes y singulares.
Paradójicamente, esto lleva a la dificultad especifica del punto 4, de sentirse desconectados, extraños, alienados, expulsados y abandonados, lo que de nuevo les produce el ya mencionado sentimiento de melancolía, tristeza y desesperación.
El resto de los autores sigue usando el término original de Ichazo, Melancolía, aunque, como siempre decimos, no hacen un análisis exhaustivo de esta fijación.
Para nosotros, la fijación del Eneatipo 4 que nos parece más acertada es la de Falsa Carencia, aunque también creemos que el término que mejor ilustra la visión del mundo de este eneatipo es el de Comparación.
Os dejamos un cuadro con las Fijaciones del E4 según el autor, como hemos hecho en ediciones anteriores:



